Áreas grises (la ética va más allá de la ley)
En el tema de las interceptaciones telefónicas, un área gris es cómo puede justificarse el hecho de que ciertas personas o grupo de personas, realicen el llamado “chuponeo” a personalidades del ámbito político de nuestro país y descubran actos de corrupción.
Como sabemos, la ley pena a las personas que violen el derecho constitucional a la intimidad. Sin embargo, esta es considerada un área gris, ya que si bien la ley pena estos actos ilícitos de espionaje telefónico, es justificada por algunas personas si existe un fuerte motivo, como es el de erradicar la corrupción. Por ende, el hecho de denunciar la corrupción se puede considerar correcta o aceptable, en la medida que ésta promueva y permita dejar al descubierto actos que vayan en contra de la estabilidad política y social de nuestro país. Esto va más allá de la ley, debido a que lo que se quiere lograr es evitar que las “autoridades” de nuestro país transgredan las normas y, así desenmascarar aquellos actos que realizan en busca de un fin propio. Visto de esta manera, es una contribución hacia nuestro país y por el bien de nuestro país y la democracia se deben denunciar la corrupción en el Estado, en el sector privado y en la vida misma, a fin de luchar contra la corrupción de los funcionarios del Estado, quienes no son éticos. A pesar de todo lo dicho anteriormente, no podemos asegurar que la interceptación telefónica este bien o mal, ya que la interceptación telefónica puede ser considerada una modalidad de corrupción.
Por otro lado, otra área gris es hasta qué punto es aceptable la labor de los periodistas de informar respecto a los actos de interceptación telefónica que involucren al Estado?. Esta es un área gris, ya que si bien sabemos que sólo la digresión de un juez puede determinar que un audio o video sirva para implantar justicia, los periodistas, en su intento por mantener informado al público en general, pueden minimizar o, por el contrario, exagerar ciertas noticias. Puede darse el caso de que algunos utilicen esa información como medio de chantaje hacia los autores de dichos videos o audios, con el objetivo de ganar algún beneficio económico. Así también, existe la posibilidad de que estos se hayan visto intimidados o extorsionados por algún grupo de políticos, a fin de que no muestren dicha información que los inculpa. La lucha contra la corrupción es una obligación tanto moral como jurídica, sin embargo es difícil determinar con qué objetivo o fin estas personas realizan su labor, debido a que aún existe una cultura de secretismo y desconfianza que impiden que se logre crear una democracia transparente y participativa.
En el tema de las interceptaciones telefónicas, un área gris es cómo puede justificarse el hecho de que ciertas personas o grupo de personas, realicen el llamado “chuponeo” a personalidades del ámbito político de nuestro país y descubran actos de corrupción.
Como sabemos, la ley pena a las personas que violen el derecho constitucional a la intimidad. Sin embargo, esta es considerada un área gris, ya que si bien la ley pena estos actos ilícitos de espionaje telefónico, es justificada por algunas personas si existe un fuerte motivo, como es el de erradicar la corrupción. Por ende, el hecho de denunciar la corrupción se puede considerar correcta o aceptable, en la medida que ésta promueva y permita dejar al descubierto actos que vayan en contra de la estabilidad política y social de nuestro país. Esto va más allá de la ley, debido a que lo que se quiere lograr es evitar que las “autoridades” de nuestro país transgredan las normas y, así desenmascarar aquellos actos que realizan en busca de un fin propio. Visto de esta manera, es una contribución hacia nuestro país y por el bien de nuestro país y la democracia se deben denunciar la corrupción en el Estado, en el sector privado y en la vida misma, a fin de luchar contra la corrupción de los funcionarios del Estado, quienes no son éticos. A pesar de todo lo dicho anteriormente, no podemos asegurar que la interceptación telefónica este bien o mal, ya que la interceptación telefónica puede ser considerada una modalidad de corrupción.
Por otro lado, otra área gris es hasta qué punto es aceptable la labor de los periodistas de informar respecto a los actos de interceptación telefónica que involucren al Estado?. Esta es un área gris, ya que si bien sabemos que sólo la digresión de un juez puede determinar que un audio o video sirva para implantar justicia, los periodistas, en su intento por mantener informado al público en general, pueden minimizar o, por el contrario, exagerar ciertas noticias. Puede darse el caso de que algunos utilicen esa información como medio de chantaje hacia los autores de dichos videos o audios, con el objetivo de ganar algún beneficio económico. Así también, existe la posibilidad de que estos se hayan visto intimidados o extorsionados por algún grupo de políticos, a fin de que no muestren dicha información que los inculpa. La lucha contra la corrupción es una obligación tanto moral como jurídica, sin embargo es difícil determinar con qué objetivo o fin estas personas realizan su labor, debido a que aún existe una cultura de secretismo y desconfianza que impiden que se logre crear una democracia transparente y participativa.
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